Portada » Tipos de embalaje y sus funciones

Tipos de embalaje y sus funciones

tipos de embalaje

El embalaje debe responder a una clasificación para un mayor grado de optimización no solo del propio packaging, sino también de globalidad la cadena de suministro. Es decir, no se trata de clasificar la mercancía, sino los tipos de embalajes que requiere cada una.

Consejos para optimización y gestión del embalaje

Antes de proceder a clasificar en función de los tipos de embalaje, es importante señalar que existen diferentes estrategias para optimizar al máximo el proceso de gestión del embalaje. No solo en cuanto a tiempos, sino en espacio. Y es que existen diversos informes especializados que señalan que un 25% de cada paquete o contenedor transportado contiene, solamente, aire. Nada, vacío. Un cuarto de cada mercancía transportada. Eso es demasiado.

En primer lugar, será importante establecer un sistema para la estandarización en función de las medidas requeridas en cada embalaje. De esta manera, podemos utilizar, como referencia, las medidas del palet europeo y sus múltiplos para establecer los estándares. Otro consejo es la automatización en la gestión del peso volumétrico, ya que no solamente se trata de tener en cuenta el tamaño de la mercancía, sino también el peso en función de su volumen. Nos podemos ayudar de los diferentes softwares de gestión logística que permiten identificar cada producto y vincular directamente la información con básculas y otro tipo de maquinaria.

embalaje tipos funciones

¿Qué tipos de embalaje existen?

Se definen objetivamente según la Directiva 94/62/CE de la Unión Europea sobre el acondicionamiento y empaquetado de los productos, en referencia a la parte del embalaje y sus tipos y funciones.

Embalaje primario

Sirven en primera instancia, para identificar el producto en consonancia con toda la normativa exigida. Por ejemplo, en el caso de alimentos, la fecha de caducidad y demás información dirigida al consumidor. También conocido como embalaje de venta o unidad de consumo. Entendemos esta clasificación como aquellos productos que se pueden embalar y transportar con un embalaje en contacto directo con el propio producto. Puede ser desde una bolsa, una lata o botella. Por ejemplo, una lata de refresco sería el embalaje primario del propio refresco.

Embalaje secundario

Este tipo de embalaje también se denomina como embalaje colectivo y consiste en agrupar embalajes de unidad de consumo. Suelen ser cajas, paquetes o protecciones de plástico. Siguiendo el ejemplo anterior, podría ser el embalaje de un pack de refrescos, ya sea en cajas de cartón o embalajes plastificados.

Las funciones del embalaje colectivo pasan por una mayor seguridad y resistencia, especialmente cuando agrupamos o apilamos los productos y facilitar el recuento y logística para el transporte de los productos.

Embalaje terciario

Y, por último, llegamos al tipo de embalaje más complejo, por su tamaño, gestión, operabilidad… Y es que consiste en un mix de embalajes primarios y secundarios, para crear finalmente lo que se conoce como unidad de carga. Es decir, la carga que se va a transportar hacia puntos de venta o distribución. Pueden ser contenedores, palets o grandes cajas modulares.

Como características y funciones reseñables, además de las obvias (compactación de mercancías para la carga, optimización del espacio de almacenaje y transporte) también puede estar detrás de una estrategia de marca de la propia compañía o empresa responsable, algo que ha utilizado Amazon para potenciar su imagen de marca desde la propia logística y distribución. Detrás de Amazon, han venido muchas otras empresas, especialmente las que cuentan con una alta presencia en comercio electrónico o e-commerce.

Por todo esto, establecer una clasificación en función de estos tipos de embalaje es una prioridad dentro de la cadena logística. Síguenos en futuros artículos del blog de Aníbal Blanco, Transportes y Logística.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.